Me hubiera gustado que me hubieras amado,
haber recorrido tus tierras,
haber sentido las profundidades,
haber sentido las verdes praderas,
trazar las curvas de caminos andados,
haberme tumbado entre torneadas veredas,
comer de tus entrañas, rozar tus colinas
perderme por los recovecos de tu mapa,
por donde no anda el tiempo perderse,
por donde no haya espacios buscarse,
y entre caricias tenderse,
erizar las miradas encontradas,
haber encendido tu alma,
haber sabido encantarte,
seducirte, hechizarte,
haber sabido ser desafiante,
y que te entregaras deseante,
hasta llegar siempre,
una
y otra vez,
a través de viejas miradas,
al sentir del rompeolas de tu mente.